domingo, 16 de marzo de 2014

KELLY BARZALLO. 2º DE BACHILLERATO







EL AMOR Y LOS JÓVENES


A mí no me pregunten sobre el amor, yo solo entiendo de poetas en busca de causas perdidas, de poetas enamorados de una musa inexistente, de poetas que escriben en defensa propia por ausencia ajena. A mí no me pregunten si vi a Cupido lanzar flechas, yo solo entiendo de cicatrices rojas en el pecho, cicatrices que no hacen juego con el rojo pasión de las paredes pero tampoco desentonan. A mí no me pregunten acerca de jurar amor eterno, yo solo sé de una fecha de caducidad que se esconde en cada espalda; el tiempo corre, vuela y se estrella y así mismo corremos, volamos y nos estrellamos en el amor. Creemos haber encontrado a la persona perfecta vendida en tantas películas de Hollywood, pero solo hallamos una estrella (y no de Hollywood) que nos acompaña y se aleja y aleja hasta parecer diminuta en nuestra vida. A mí no me pregunten de besos y caricias, yo solo sé que sobran los cincos sentidos para poder sentir aquello que arde en nuestra alma, solo sé que existen tantos tipos de besos como personas enamoradas de la vida, solo sé que existen tantas caricias como roces del viento soplen. A mí no me pregunten por las maneras de querer, solo sé que habrá tantas como intentos por entender que la libertad no es la ausencia de cadenas sino la facultad de poder elegir. Actualmente se elige una unión repentina de intimidad, por su naturaleza de corta duración. A mí no me pregunten de sentimientos “Ad imo pectore” * solo he oído hablar de un juego entre dos por ver quién  posee a quién, por ver quién se lleva el premio a mejor ruptura. A mí no me pregunten sobre como expresan los jóvenes el querer, he oído tantas veces la frase “Te quiero” que creo que se ha convertido en una muletilla matutina. A mí no me pregunten sobre el amor, que como ven, hablo por encima de mis posibilidades.

*Con todo sinceridad, con toda franqueza, a pecho abierto.

ARGUMENTACIÓN DE MARÍA SÁNCHEZ-CAÑETE. 2º BACHILLERATO




LAS RELACIONES AMOROSAS ENTRE LOS JÓVENES


¿Dónde está el amor del que tanto hablan? El amor es una mezcla de sentimientos y emociones, es el que nos hace elevarnos al mejor de los paraísos terrenales, es el suave licor que nos embriaga lentamente con su mano invisible...

Por una parte, muchas personas creen que esos “rollitos juveniles” son necesarios en la vida y que con ellos se escribe la portada del libro de su historia sobre el amor. Además, a muchos les gustaría ser los protagonistas de esos cuentos infantiles donde los acontecimientos acaban en tragedia: los personajes principales al ver que su amor es imposible debido a la oposición de sus familias o cualquier otro motivo terminan suicidándose. Pero sinceramente no creo que en el SXXI ninguna pareja de enamorados emule a Romeo y Julieta. Asimismo, aquello de contemplar la bóveda del cielo a la luz de la luna o que dos enamorados vayan al cine de verano ya no se lleva. Por otra parte, existen otros que ven el amor en los versos del poeta que se ha inspirado en su particular musa para escribir y son como pregoneros que plasman en un papel y recitan aquellos sentimientos que han experimentado cuando Cupido les ha lanzado sus flechas envenenadas por el dulce veneno del amor. O también en las canciones de los poetas de nuestro tiempo que le cantan a este dulce y cálido o amargo y frío sentimiento. Además, la frase te quiero suena muy bien en todos los idiomas:”ti amo, je t´aime” pero es una coletilla demasiado utilizada, que está demasiado vista y que por lo tanto podríamos navegar por las olas de la imaginación y del sentir para expresar con otras palabras nuestro sentimiento hacia el otro con el que queremos compartir nuestras vidas. Asimismo, tendría que haber más romanticismo y ser menos superficiales. Otros también sienten que el amor está en el aire y en las pequeñas cosas del día a día.

En resumen, como bien dijo Stendhal: "Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente".El amor es algo imprescindible en nuestras vidas y sobre todo es como una estrella que guía a los jóvenes en su camino. Pero también otros, como los poetas lo llevan por bandera y si miramos a nuestro alrededor todo está formado de este precioso sentimiento, es la materia prima del Universo.

sábado, 18 de enero de 2014

NARRACIÓN DE ISABEL ZAFRILLA, 1ºC ESO


UN JOVEN REBELDE
Un día Javier, un adolescente de trece años de ojos marrones, pelo castaño y rollizo, estaba paseando por Benageber, una ciudad pequeña con farolas apagadas y anegada de basura, cuando de repente se encontró con Rodrigo, un estudiante de 14 años sagaz y usurero de pelo erizado, ojos verdes y delgado que amenazaba por dinero. Al verle, Javier se asustó y decidió escapar.
Al correr se chocó contra un hombre con bastón, sólido, astuto y gentil y cayó al suelo. Tomás, el hombre, le levantó y le dijo:
-Hola, ¿te podría ayudar en algo?
-No, gracias- respondió Javier educadamente.
-¿Por qué corrías tan deprisa?
-Por nada, no se preocupe.
Seguidamente Tomás entró a una tienda para comprar un paraguas porque empezó a llover.
Cuando Rodrigo encontró a Javier, se abalanzó sobre él y tras los ventanales Tomás se dio cuenta y salió a ver que ocurría:
-¿Qué pasa?
-Nada señor, discúlpenos- respondió Javier con miedo.
El hombre se alejó de la esquina y al torcer observó a Rodrigo pegando a Javier y muy indignado le reprendió. Desde ese momento no se atrevió a pegar a nadie nunca más.
 

domingo, 15 de diciembre de 2013

GERMÁN Y EL MEDALLÓN. NARRACIÓN DE PABLO FERNÁNDEZ LÓPEZ. 1º ESO C

Os pongo aquí este pedazo de redacción escrita por un alumno mío de 1º de ESO, que promete y mucho. Leyendo este trabajo fruto de trabajo y ahínco por aprender a escribir, los profesores de Lengua nos reconciliamos con el sueño de que lean y se conviertan en creadores de la palabra. Gracias, Pablo, por hacerme tan feliz.

GERMÁN Y EL MEDALLÓN






Germán era un muchacho de pelo castaño, mediana estatura, complexión fuerte y ojos, que más que verse se adivinaban, detrás del flequillo que caía sobre ellos. Era valiente y  atrevido, pero muy formal.

Iba caminando esa noche de julio a la luz de las farolas cuando le pareció ver algo moverse entre los matorrales del parque. Sin pensárselo dos veces se acercó al lugar donde había avistado aquel movimiento. No estaba a más de dos metros cuando, de entre la hojarasca salió un encapuchado que, al detectar su presencia, corrió en dirección al bosque de las afueras. Cuando quiso reaccionar, el hombre, ya se había refugiado en la oscuridad. Perplejo por lo sucedido, decidió regresar a su casa después de una larga caminata nocturna.

Era un pequeño apartamento, no muy lejos del lugar donde se habían producido los escalofriantes hechos. Lo utilizaba básicamente para descansar, porque el resto del tiempo lo pasaba en la universidad o en la calle. Era más bien cuadrado con una cocina conectada al comedor mediante una ventana, un baño y su habitación, donde pasaba la mayoría del tiempo en aquel lugar y hacia a donde se dirigió para descansar y poner sus ideas en orden.

Al día siguiente, intranquilo decidió volver al lugar de la noche anterior para esclarecer lo que allí aconteció. Cuando llegó lo único que encontró fue el arbusto del que había emergido aquel misterioso personaje destrozado. Al rebuscar entre las hojas encontró, para su sorpresa, un paraguas roto y un medallón de oro con un rubí incrustado. –Se le habrá caído a “mi amigo” al huir -pensó- Debería buscarle para aclarar lo que está pasando-.

Lo único que se le ocurrió en aquel momento fue el ir al bosque, a buscar pistas sobre el medallón, y su dueño, claro está. Allí encontró pisadas recientes  y ramas rotas, clara señal de que alguien había estado en ese lugar a oscuras. Continuó por la linde hasta llegar a un claro al que, para su grandísima sorpresa, se dirigía el mismo personaje protagonista principal de sus pensamientos, con un bastón para ayudarse a superar los altibajos del bosque. Salió a su encuentro blandiendo el medallón que había encontrado tan solo unos momentos atrás.

-¿Quién eres? -preguntó sin pensarlo dos veces- ¿Y por qué te escondías en los matorrales anoche?-. Sin opción de replicar ni de salir corriendo, el aludido decidió revelar su identidad y quitándose la capucha respondió: -Está bien, veo que ha llegado el momento de decirte quien soy - dijo con una voz dulce y serena – me llamo Alicia.
Era una joven hermosa, rubia, alta y de mirada decidida pero a la vez cariñosa. – Veo que has encontrado mi medallón – dijo. - ¿Qué es? – preguntó Germán. – Ese medallón que tienes en tus manos es la llave a un tesoro oculto en este pueblo. Utilizando este medallón se puede abrir la puerta que lo oculta. Llevo varios meses informándome hasta que la pasada noche encontré el medallón en el parque. Cuando vi que te acercabas me escondí por miedo a que me descubrieran, pero veo que tu ya lo has hecho -. - ¿Y dónde está ese tesoro? – Preguntó el muchacho – Entonces, ¿me ayudaras? – Rebatió ella – Con una condición, ese tesoro no solo será para nosotros, tengo amigos aquí que están pasando necesidades, quiero ayudarlos – sentenció Germán – Entonces pertenecemos a la misma causa, yo vine a por el tesoro porque mi familia y yo estamos pasando necesidades – explicó Alicia – vamos pues.
   Germán siguió las indicaciones de la muchacha hasta la gruta donde se debía encontrar el tesoro. – Aquí hay un muro. – dijo Germán – Ya, pero mira en ese lado, debería haber un hueco para el medallón. – apuntó la muchacha – Sí, voy a probar - .
Nada más introducir el medallón en su emplazamiento el muro de piedra comenzó a moverse hacia un lado. Dentro se podía ver un pasillo labrado en la roca gracias a la linterna que Alicia llevaba consigo. Al fondo un portón de madera que te regalaba la vista a una pequeña estancia con una mesa y tres cofres en el centro de la misma.

- Aquí hay un papel. - dijo Alicia - Déjame ver - pidió Germán - hay algo escrito: En uno de estos cofres se encuentra la llave que abrirá el camino hacia el tesoro, pero en los otros dos la muerte acecha. Solo un corazón puro encontrará la solución.
- ¿Qué quiere decir con lo de corazón puro? - Preguntó Alicia - Creo que la respuesta está en estos cofres. Fíjate. -
No se habían fijado hasta ese momento pero los cofres estaban fabricados con el mismo material pero con distintas gemas incrustadas: en el primero oro, en el segundo plata y en el tercero cristal. - ¿Cuál crees que es? - Preguntó Alicia - Yo creo que es el oro: es un mineral puro -. - No, no puede ser el oro - replicó Germán - dijo que debía encontrarlo alguien con corazón puro y eso significa que no debe ser avaricioso, creo que es el cristal -. Tienes razón abramos ese - dijo Alicia.
Temerosos los dos jóvenes, junto, empezaron a levantar la tapa. - Es la llave - exclamó Alicia - Bien, nos falta la cerradura - dijo Germán - No creo que sea un problema - apuntó Alicia - Hay un pequeña ranura en la pared. creo que es ahí.

Germán introdujo la llave en su lugar y la giró un cuarto de vuelta antes de que la pared empezara a ocultarse en el suelo. - ¡Es el tesoro! ¡Ahí está! - Exclamó eufórico Germán - Sí, nuestros esfuerzos bien han valido la pena - añadió Alicia.

Y cuentan que, desde ese día el pueblo empezó a recuperarse económicamente ayudando también a las comarcas cercanas. Y la cueva fue examinada por arqueólogos y abierta al público, lo que se convirtió en una fuerte atracción turística.


Pablo Fernández López 1ºC